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Casas y casitas para vivir la ficción

9 de abril de 2020 · Serie I · Compilación: Mila Cañón

Palabras para acompañar las lecturas

Calles-cuna

A todos los chicos que viven en la calle La pena es honda y redonda

como una uva negra como dos ojos dulce y oscura.

La pena es tímida y frágil como de pluma rondando sueño de trenes y calles-cuna.

La pena es una caricia de tu mirada

cansada de pedir algo y recibir nada.

(Silvia Schujer)

¿Adentro o afuera?, ¿seguro o inseguro?, ¿íntimo o extraño?, ¿conocido o desconocido? El espacio de la casa recorre estas aristas por todos transitadas y la literatura, desde sus inicios, elige representar y hacer historias sobre casas que pueden ser trampas, refugios, asilos, cunas, hueco. Pero también puertos desde donde partir a la aventura que tanto héroes o heroínas atraviesan para que termine el cuento, o lugares a donde llegar a descansar, pelear o morir.

El lugar del refugio y de la trampa lo plantean Los tres cerditos. Cuántas veces el mediador ha repetido: soplaré, sopláré y tu casa derribaré, cuántas veces más los niños lo piden o encuentran la ocasión para jugar con el miedo, para jugar con el lobo: ¿quién es quién en este cuento?

El mediador podrá disfrutar de este texto apto para leer o narrar por su estructura reiterativa hasta que no le quede aire para soplar. Versiones y formatos de Los tres chanchitos hay muchísimos, y también hay, en los últimos tiempos, reescrituras como ¡La verdadera historia de los tres cerditos!, un libro en el que el lector necesita conocer el original para establecer relaciones y reírse a medida que avanza la historia de este lobo más pícaro que cruel. Así surgirá la risa, la complicidad que plantea con el lector Silvestre B. Lobo y el diálogo: ¿Será que todo pasó por un estornudo del lobo? Además, se puede seguir leyendo Feroz en el que se invierte la historia, se juega el juego del burlador, burlado, y entonces, el lobo pierde. De lobos y caperuzas se tratan muchos de los primeros relatos de la infancia, recreados en ilustraciones y/o textos en donde la casa juega un papel importante.

Pero si de verdad queremos disfrutar de una galería de casas-cabañas, cual si fuera una galería de arte, el álbum enumerativo, Semillas de cabañas, nos ofrece un recorrido espectacular; de paso, por el camino, podemos detenernos en “La cabaña de los tres cerditos”

y practicar los tipos de soplido que nos enseña la CAJA DE SOPLIDOS: ¿Quién se anima con

“soplido extra fuerte o huracán?

Los más chicos, en las historias con casas y casitas de hoy, podrán seguir encontrando lugares para imaginar, para entrar y salir de Mi casa, por ejemplo, pero también para recorrer la diversidad de ofertas que la ilustración recrea en Yo tengo una casa de Claudia Legnazzi o En casa, para leer/mirar cabeza con cabeza lugares para vivir: ¿cómo será vivir en un castillo, en un nido o en un iglú? Es por estas ilustraciones que también estos libros con poco o poquísimo texto invitan a leer de todas formas, desde la primera infancia, solos o con otros, de la mano de un adulto mejor.

Tal vez, sea interesante visitar La casa de Javier y descubrir en este homenaje al gran titiritero, al que le crece así como así un zapallo, la escritura de Devetach… o descubrir la casa verde del El hombrecito verde y su pájaro: ¿será posible un mundo todo verde? ¿o llegará el rojo?
La casa del árbol o la casa colgada de la montaña de La viejita de las cabras nos hablan de esos huecos seguros que niños y abuelos necesitan para seguir jugando e imaginando. Y si de lugares se trata, La casa de cubos, que está siendo tapada por el agua desde hace años, lleva al lector a un viaje por el recuerdo y la esperanza: ¿qué resolverá hacer el abuelo? Tanto adultos como niños podrán conversar sobre una historia que desafía desde la ilustración y las palabras y se abre para que broten sentidos. Y como la literatura representa lo diverso, el recorrido por otras casas, como Una casa llena de secretos, llevará a un lector entrenado por los caminos del diario íntimo, del recuerdo, el viaje, y el suspenso de hallar lo escondido. Tal vez, todos descubramos, además, qué divertido era jugar a la casita: armarla, desarmarla, en fin, jugar a construir que es lo mismo que estar construyendo… Como los viejitos peleadores que viven en La casa de los viejitos de Rivera, y juegan el juego del reloj del tiempo: “Cuando amenaza tormenta, el viejito sala a la vereda. Con ese tiempo, justamente, le gusta salir. La viejita, en cambio, pone un pan dulce en el horno. Con ese tiempo, justamente, prefiere entrar.”

Entre dos casas, como puertos o refugios, también, discuten los adultos de la novela de Andruetto, entre dos hijos que se quieren transcurre la novela: La niña, el corazón y la casa. ¿Será que los niños piensan mejor con el corazón? La conversación sobre este texto puede girar en torno a la genealogía familiar femenina, las diferencias, la relación entre la infancia y los adultos, las distancias y los encuentros que sanan.

Pero hay otras casas misteriosas, de las que está poblada la literatura de todos los tiempos que dan miedo, que tiemblan o se hunden, como “El hundimiento de la casa Usher” o

“Los sueños en la casa de la bruja”. Estos cuentos fantásticos, de terror convocan a los lectores para develar enigmas o vivir la incertidumbre, tal es el caso del clásico “Casa tomada” de Cortázar, tantas veces analizado e interpretado: ¿quién entra?, ¿quién invade?, ¿por qué hacen lo que hacen estos hermanos pasivos?

Si Había una vez , como el juego de las cajas chinas, nos permite visitar casas-cuento preciosas ilustradas por Legnazzi, recordándonos la historia de Scheherezade pero también mostrándonos el poder del lenguaje, del mismo modo Galeano nos recuerda, una vez más, en “La casa de las palabras”, que siempre podemos encontrar nuevas palabras, que es posible encontrar otras palabras…

Libros

Los tres cerditos

Norma

Colección Panorama. Edad sugerida: Desde los dos

Los tres cerditos

Tormont

1998

Los tres chanchitos

Colihue

2011 · Buenos Aires

Los tres cerditos

Texto a partir de la adaptación de Raquel Méndez · OQO

Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=Q4c0p0njpTk&list=UUZhw_3vHFPdeh00v2nElMeA&index=3

“Los tres cerditos”. En: Cuentos en verso para niños perversos

Roald Dahl · Alfaguara

2008 · Buenos Aires

¡La verdadera historia de los tres cerditos!

Scieszka, Jon (texto) y Lane Smith (illustraciones). Traducción de Viking Penguin · Scholastic

1993 · New York · Edad sugerida: Desde los seis

Feroz

Etienne Delessert · McMillan

2011 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los seis

“Cabañas de los tres cerditos”. En: Semillas de Cabañas.

Philippe Lechermeier y Eric Puybaret · Edelvives

2006 · España

Itinerario: De caperuzas y de lobos. En Palabras entrelazadas.

Banco de recursos de Jitanjáfora

http://www.jitanjafora.org.ar/bancoderecursos2.swf

Caperucita Roja

Cinetto, Liliana (texto) y Mariano Díaz Prieto (ilustraciones) · Pictus

2008

En casa

Heinz Janisch · Edelvives

2002 · Edad sugerida: Desde los cinco

Yo tengo una casa

Claudia Legnazzi · Fondo de Cultura Económica

2001 · México · Edad sugerida: Desde el año

Edad sugerida: Desde el año

Émile Jadoul · Edelvives

Edad sugerida: Desde el año

¿Quién está detrás de esa casa?

Graciela Repún (texto) y Mónica Weiss (ilustraciones) · Del Eclipse

2003 · Edad sugerida: Desde el cinco

Caracol presta su casa

Ana María Shua · Sudamericana

2000 · Buenos Aires

La casa interminable

Martín Blasco · Libros del Naranjo

Edad sugerida: Desde los seis

Había una vez una casa

Graciela Montes (texto) y Saúl Oscar Rojas (Ilustraciones) · Alfaguara

2005 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los cuatro

El hombrecito verde y su pájaro

Laura Devetach · Alfaguara

2012 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los cinco

La casa de Javier

Laura Devetach · Norma

2011 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los cinco

Verdelina

Natalia Colombo · Cacahuate

Edad sugerida: Desde los tres

La casa del árbol

Iris Rivera · Colihue

1995 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los siete

La viejita de las cabras

Laura Escudero (texto) y Vialola (Ilustraciones) · Del Eclipse

2012 · Edad sugerida: Desde los cinco

La casa bajo el teclado

Ema Wolf · Norma

2009 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los nueve

La casa de los cubos

Kunio Kato y Kenya Hirata · Adriana Hidalgo

2011 · Buenos Aires · Corto cinematográfico disponible en la web. Edad sugerida: Desde los nueve

Había una vez

María Teresa Andruetto y Claudia Legnazzi · Calibroscopio

2012 · Buenos Aires

“Enós y los aprendices”. En: Huellas en la arena.

María Teresa Andruetto · Sudamericana

1997 · Buenos Aires · María Teresa Andruetto

Los viejitos de la casa

Iris Rivera · Edebé

2004 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los diez

Una casa de secretos

Paula Bombara · SM

2012 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los doce

La niña, el corazón y la casa

La niña, el corazón y la casa · Sudamericana

2011 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los doce

La casita del hornero

Leopoldo Lugones

Disponible en la web. Versión en audio disponible en la web.

“Calles-cuna”. En: A la rumba luna

Silvia Schujer · Alfaguara

2008 · Buenos Aires

La casa maldita

Ricardo Mariño · Alfaguara

1991 · Buenos Aires

“El hundimiento de la casa Usher”. En: Narraciones extraordinarias.

Edgar Allan Poe · Cículo de Lectores

1971 · Barcelona · Edad sugerida: Desde los doce

“Los sueños en la casa de la bruja”. En: Obras completas II

H.P. Lovecraft · Andrómeda

1991 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los doce

La casa vacía

E.T.A. Hoffmann · Biblioteca Página/12

Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los catorce

La casa de Bernarda Alba

Federico García Lorca · Colihue

1998 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los catorce

“Casa tomada”. En: Bestiario

Julio Cortázar · Sudamericana

1993 · Buenos Aires · Edad sugerida: Desde los catorce

“La casa de las palabras”. En: El libro de los abrazos.

Eduardo Galeano · Catálogos

2007 · Buenos Aires