Gajos de mandarina

Gajos de mandarina es un texto que incursiona en fugacidad de la que habla M.Cristina Ramos. Poesías que juegan con el lenguaje, lo modelan y regalan al lector las bellas imágenes pueblan este libro.
Cocodrilos, escarabajos, osos y ranas- entre otros personajes- avanzan entre los versos. La luna, la noche y el amor también tienen sus líneas.
“Un tajo de luna es un río. Si la luna se abre en gajos de mandarina, los mares rompen olas en el cielo.”Las imágenes y un lenguaje cuidado permiten, que los textos retomen temáticas comunes en poesía infantil como los animales o la naturaleza, pero nombrados de una manera diferente. Es decir, las imágenes, adjetivaciones y combinaciones discursivas invitan al lector a transitar los temas conocidos “cantados con otras letras”. Esta afirmación no es menor. La poesía, de acuerdo con algunas de sus características distintivas como la sonoridad y la brevedad, permite que los mediadores a través del juego vocal y rítmico puedan invitar a sus lectores a disfrutarla. Pero hay que tener presente que esta posibilidad tendrá resultados acertados si en el texto se ha forjado el trabajo con el lenguaje y prevalece la idea de “nombrar de una manera distinta lo conocido”.
Este texto de Quirós fue Destacado de Alija (2010) en la categoría colección. Las ilustraciones de Natalia Colombo y la edición reafirman la mención. Es un libro atractivo desde su imagen. Los colores y los dibujos que lo recorren, junto a los textos, generan un producto digno de las lecturas más dulces, como las buenas mandarinas.
Soledad Vitali
