Los vecinos mueren en las novelas

Los vecinos mueren en las novelas Aguirre, Sergio Colombia Ed. Norma. Zona Libre 2000
Jhon Bland, un escritor de novelas policiales, se ha mudado hace unas horas a la casa de campo que han comprado con su esposa, en las afueras de Londres. Ella debe ir a ver a su padre, por lo cual él decide visitar a su única vecina y presentarse. La visita durará toda la tarde y la viejecita inocente y atemorizada, dará un vuelco a la historia y sorprenderá a los lectores.
Esta novela presenta la estructura del policial, pero con la particularidad que los protagonistas se convierten en narradores una y otra vez. Durante la tarde extensa e intrigante, que pasan bebiendo té en el living de la Señora Greenwold, los personajes van tomando la palabra de a uno por vez, presentando nuevas historias en las cuales el lector se sumerge. Estos relatos se relacionan, se reescriben y se incluyen- por momentos- unos a otros. Esta proliferanción de historias dentro de la gran fábula- que es la novela- borran por momentos los límites entre la ficción y la realidad que se construye en la historia central. Es decir, el lector debe estar muy atento pues puede confundirse y pensar que aquello que los personajes cuentan es lo que realmente ocurre en la novela.
Mediante el procedimiento antes descripto, se mantiene al lector sumamente atento y “pendiente de un hilo” para saber cómo se sucederán los hechos. Y si el lector es atento y está entrenado, tal vez podrá apelar a las predicciones y anticipará- no el final completo- pero sí algunos aspectos que dejarán entrever que, como en toda novela policial, el asesino es el menos esperado.
Soledad Vitali
