San Martín y Córdoba, piso 13. Mar del PlataMartes de 12 a 18 h. Jueves de 9:30 a 11:30 y de 16 a 18 h.
Jitanjáfora
← Recomendaciones

Pequeños lectores

12 de agosto de 2026

Pequeños lectores
Yael Frankel
Gris tormenta
México
2025
109 páginas

Publicado como parte de la colección Editor de Gris Tormenta, que revela el backstage del mundo editorial contemporáneo, Pequeños lectores es el primer ensayo en el que la ilustradora y escritora Yael Frankel (Buenos Aires, 1967) escribe solo con palabras. Con un potente prólogo de Javier Peñalosa (Ciudad de México, 1981), la autora hilvana reflexiones sobre el trabajo creativo y la espesura de su propia vida: las charlas con su analista, la propia infancia, la maternidad y las percepciones cotidianas que alimentan su mirada.

Entre los diversos temas que aborda el libro, aparecen: la creación como reparación de la propia vida, las posibilidades de la verdad y la mentira, la idea de la publicación como un milagro, las contradicciones que hacen a lo humano, la batalla contra la pereza, la voluntad de no “enseñar” o “explicar” con sus libros, la importancia de la presencia y la permanencia, las trampas de la escritura, la contratapa como anzuelo y la gestión de la incertidumbre al crear: “ese abismo de tiempo que sucede entre empezar un proyecto y encontrar el lenguaje para encararlo" (p. 73). La búsqueda de autenticidad es un tema que atraviesa todo el libro y que se convierte en el criterio desde el cual la autora mira la literatura, el trabajo artístico y la propia vida: “pretendo encontrarme en el libro que estoy haciendo (...) que funcione como una especie de espejo donde me vea reflejada y, al mirarme, me encuentre." (p. 32-33). En diálogo con sus reflexiones, la autora construye un mapa de lecturas al poner a disposición un repertorio de autores tan variado como su propio recorrido artístico: Milena Busquets, Ricardo Piglia, Anthony Browne, Mercedes Sosa, entre otros.

Tal vez la valentía que puede leerse en este ensayo sea la de persistir todos los días en la búsqueda de una estética propia aún a riesgo de sentirse un poco vacía cada vez que termina un libro, justamente porque con él se va una parte de sí misma. Después de leerlo, tengo la sensación de haber acompañado a una artista mientras intenta responder una pregunta que excede el campo de la literatura infantil: ¿cómo permanecer fiel a sí mismo cuando se crea para los demás?

Angie Diz
Agosto de 2026