Nidos de lecturas: desde la cuna
Nidos de lecturas: desde la cuna
- 8 febrero, 2026
- Posted by: Jitanjáfora
Nidos de lecturas: desde la cuna
María Emilia López / Istvan
Buenos Aires
Ministerio de Educación de la Nación
2021
32 p.
Desde el inicio, el texto nos introduce, mediante diferentes paratextos, en un ambiente infantil y maternal que ya nos es anticipado desde el título. Lo primero que encontrará el lector es un bellísimo epígrafe de Gabriela Mistral que conecta la poesía, la ternura, la naturaleza y la fragilidad de la vida. En consonancia con esta atmósfera, en las páginas siguientes aparecen las coloridas composiciones visuales de Istvan, que se mantienen a lo largo de toda la edición y otorgan vivacidad a cada hoja. Su arte nos remite a las figuras de goma eva típicas de los jardines de infantes, evocando un trabajo artesanal cargado de afecto por su destinatario: el niño.
Entre estas ilustraciones surge la primera pregunta que organiza uno de los tres apartados del libro: “¿Qué es leer? ¿Por qué leemos?”. Allí, la autora amplía las concepciones tradicionales al plantear que los bebés leen desde la cuna y de manera multimodal, siendo su primer “libro” el rostro de su figura de apego. En esta línea, reflexiona acerca de las mediaciones de lectura y otorga un lugar especial a la oralidad. Mediante categorías como “oralidad lúdico-poética”, “maternés”, “protoliteratura” o “envolturas sonoras” aborda y pone en valor la corporalidad y el juego junto al bagaje poético espontáneo que caracteriza nuestras interacciones con la primerísima infancia.
En “Sobre libros, acervos y mediaciones para las primeras infancias”, López diferencia entre el lenguaje del relato y el fáctico para dar cuenta de los beneficios del acceso temprano a la literatura. Así, al preocuparse por qué lectura es ideal para cada niño, analiza la oferta editorial (libros-álbum, cuentos, libros con canciones, poemas o juegos y libros informativos o científicos) y vuelve a meditar la figura del mediador, tanto en la selección de materiales como en los modos de acompañar la experiencia lectora. Finalmente, en la última sección, “La construcción de ‘cada camino’”, resalta el carácter singular de cada recorrido lector y cuestiona los rótulos que asignan edades biológicas a las lecturas para proponer, en cambio, “edades culturales”. Asimismo, plantea la importancia de los “Nidos de lectura” y considera el préstamo de libros a domicilio como un modo de estimular la creación de estos espacios comunitarios. Para cerrar, López retoma las preguntas iniciales sobre qué significa leer en la primera infancia y cuál es el rol del mediador. La respuesta se condensa en la noción de “lecturar”, un verbo híbrido que reúne algo del acto de leer y algo del de amar.
Manuela Lucía Ferro Carro
Febrero 2026